Declaración sobre el derecho y la responsabilidad de los individuos, grupos y órganos de la sociedad de promover y proteger los Derechos Humanos y las libertades fundamentales universalmente reconocidas 21 de septiembre de 2011

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DECLARACIÓN SOBRE LOS DEFENSORES DE DERECHOS HUMANOS
ADOPTADA POR LA ASAMBLEA GENERAL DE NACIONES UNIDAS,
EL 9 DE DICIEMBRE DE 1998

Resolución de la Asamblea General 53/144

Declaración sobre el derecho y la responsabilidad de los individuos, grupos y órganos de la
sociedad de promover y proteger los Derechos Humanos y las libertades fundamentales
universalmente reconocidas.

La Asamblea General,

Reafirmando la importancia de la observancia de los propósitos y principios de la
Carta de las Naciones Unidas para la promoción y la protección de todos los derechos
humanos y libertades fundamentales para todas las personas en todos los países del mundo,

Tomando nota de la resolución 1998/7 de la Comisión de Derechos Humanos, del 3 de
abril de 1998 (véase Documentos Oficiales del Consejo Económico y Social, 1998,
Suplemento n° 3 (E/1998/23), cap. II, secc. A.), por la cual la Comisión aprobó el texto del
proyecto de declaración sobre el derecho y el deber de los individuos, los grupos y las
instituciones de promover y proteger los derechos humanos y las libertades fundamentales
universalmente reconocidos,

Tomando nota asimismo de la resolución 1998/33 del Consejo Económico y Social,
del 30 de julio de 1998, por la cual el Consejo recomendó a la Asamblea General que
aprobara el proyecto de declaración,

Consciente de la importancia de la aprobación del proyecto de declaración en el
contexto del cincuentenario de la Declaración Universal de Derechos Humanos Resolución
217 A (III),

1. Aprueba la Declaración sobre el derecho y el deber de los individuos, los grupos y
las instituciones de promover y proteger los derechos humanos y las libertades fundamentales
universalmente reconocidos que figura en el anexo de la presente resolución;

2. Invita a los gobiernos, a los organismos y organizaciones del sistema de las Naciones
Unidas y las organizaciones intergubernamentales y no gubernamentales a que intensifiquen
sus esfuerzos por difundir la Declaración, promover el respeto universal hacia ella y su
comprensión, y pide al Secretario General que incluya el texto de la Declaración en la
próxima edición de Derechos humanos: Recopilación de instrumentos internacionales.

85 sesión plenaria - el 9 de diciembre de 1998

La Asamblea General,

Reafirmando la importancia que tiene la observancia de los propósitos y principios de
la Carta de las Naciones Unidas para la promoción y la protección de todos los derechos
humanos y las libertades fundamentales de todos los seres humanos en todos los países del
mundo,

Reafirmando también la importancia de la Declaración Universal de Derechos
Humanos y de los Pactos internacionales de derechos humanos Resolución 2200 A (XXI),
anexo, como elementos fundamentales de los esfuerzos internacionales para promover el
respeto universal y la observancia de los derechos humanos y las libertades fundamentales,
así como la importancia de los demás instrumentos de derechos humanos adoptados en el
marco del sistema de las Naciones Unidas y a nivel regional,
Destacando que todos los miembros de la comunidad internacional deben cumplir,
conjunta y separadamente, su obligación solemne de promover y fomentar el respeto de los
derechos humanos y las libertades fundamentales de todos, sin distinción alguna, en particular
sin distinción por motivos de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de otra
índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición
social, y reafirmando la importancia particular de lograr la cooperación internacional para el
cumplimiento de esta obligación, de conformidad con la Carta,

Reconociendo el papel importante que desempeña la cooperación internacional y la
valiosa labor que llevan a cabo los individuos, los grupos y las instituciones al contribuir a la
eliminación efectiva de todas las violaciones de los derechos humanos y las libertades
fundamentales de los pueblos y los individuos, incluso en relación con violaciones masivas,
flagrantes o sistemáticas como las que resultan del apartheid, de todas las formas de
discriminación racial, colonialismo, dominación u ocupación extranjera, agresión o amenazas
contra la soberanía nacional, la unidad nacional o la integridad territorial, y de la negativa a
reconocer el derecho de los pueblos a la libre determinación y el derecho de todos los pueblos
a ejercer plena soberanía sobre su riqueza y sus recursos naturales,

Reconociendo la relación entre la paz y la seguridad internacionales y el disfrute de los
derechos humanos y las libertades fundamentales, y consciente de que la ausencia de paz y
seguridad internacionales no excusa la inobservancia de esos derechos,

Reiterando que todos los derechos humanos y las libertades fundamentales son
universalmente indivisibles e interdependientes y que están relacionados entre sí, debiéndose
promover y aplicar de una manera justa y equitativa, sin perjuicio de la aplicación de cada
uno de esos derechos y libertades,

Destacando que la responsabilidad primordial y el deber de promover y proteger los
derechos humanos y las libertades fundamentales incumbe al Estado,

Reconociendo el derecho y el deber de los individuos, los grupos y las instituciones de
promover el respeto y el conocimiento de los derechos humanos y las libertades
fundamentales en el plano nacional e internacional,

Declara:

Artículo 1 - Toda persona tiene derecho, individual o colectivamente, a promover y
procurar la protección y realización de los derechos humanos y las libertades fundamentales
en los planos nacional e internacional.

Artículo 2

1. Los Estados tienen la responsabilidad primordial y el deber de proteger, promover y
hacer efectivos todos los derechos humanos y las libertades fundamentales, entre otras cosas,
adoptando las medidas necesarias para crear las condiciones sociales, económicas, políticas y
de otra índole, así como las garantías jurídicas requeridas para que toda persona sometida a su
jurisdicción, individual o colectivamente, pueda disfrutar en la práctica de todos esos
derechos y libertades.

2. Los Estados adoptarán las medidas legislativas, administrativas y de otra índole que
sean necesarias para asegurar que los derechos y libertades a que se hace referencia en la
presente Declaración estén efectivamente garantizados.

Artículo 3 - El derecho interno, en cuanto concuerda con la Carta de las Naciones
Unidas y otras obligaciones internacionales del Estado en la esfera de los derechos humanos y
las libertades fundamentales, es el marco jurídico en el cual se deben materializar y ejercer los
derechos humanos y las libertades fundamentales y en el cual deben llevarse a cabo todas las
actividades a que se hace referencia en la presente Declaración para la promoción, protección
y realización efectiva de esos derechos y libertades.

Artículo 4 - Nada de lo dispuesto en la presente Declaración se interpretará en el
sentido de que menoscabe o contradiga los propósitos y principios de la Carta de las Naciones
Unidas ni de que limite las disposiciones de la Declaración Universal de Derechos Humanos,
de los Pactos internacionales de derechos humanos o de otros instrumentos y compromisos
internacionales aplicables en esta esfera, o constituya excepción a ellas.

Artículo 5 - A fin de promover y proteger los derechos humanos y las libertades
fundamentales, toda persona tiene derecho, individual o colectivamente, en el plano nacional
e internacional:

a) A reunirse o manifestarse pacíficamente;

b) A formar organizaciones, asociaciones o grupos no gubernamentales, y a afiliarse a
ellos o a participar en ellos;

c) A comunicarse con las organizaciones no gubernamentales e intergubernamentales.

Artículo 6 - Toda persona tiene derecho, individualmente y con otras:

a) A conocer, recabar, obtener, recibir y poseer información sobre todos los derechos
humanos y libertades fundamentales, con inclusión del acceso a la información sobre los
medios por los que se da efecto a tales derechos y libertades en los sistemas legislativo,
judicial y administrativo internos;

b) Conforme a lo dispuesto en los instrumentos de derechos humanos y otros
instrumentos internacionales aplicables, a publicar, impartir o difundir libremente a terceros
opiniones, informaciones y conocimientos relativos a todos los derechos humanos y las
libertades fundamentales;

c) A estudiar y debatir si esos derechos y libertades fundamentales se observan, tanto en
la ley como en la práctica, y a formarse y mantener una opinión al respecto, así como a
señalar a la atención del público esas cuestiones por conducto de esos medios y de otros
medios adecuados.

Artículo 7 - Toda persona tiene derecho, individual o colectivamente, a desarrollar y
debatir ideas y principios nuevos relacionados con los derechos humanos, y a preconizar su
aceptación.

Artículo 8

1. Toda persona tiene derecho, individual o colectivamente, a tener la oportunidad
efectiva, sobre una base no discriminatoria, de participar en el gobierno de su país y en la
gestión de los asuntos públicos.

2. Ese derecho comprende, entre otras cosas, el que tiene toda persona, individual o
colectivamente, a presentar a los órganos y organismos gubernamentales y organizaciones
que se ocupan de los asuntos públicos, críticas y propuestas para mejorar su funcionamiento,
y a llamar la atención sobre cualquier aspecto de su labor que pueda obstaculizar o impedir la
promoción, protección y realización de los derechos humanos y las libertades fundamentales.

Artículo 9

1. En el ejercicio de los derechos humanos y las libertades fundamentales, incluidas la
promoción y la protección de los derechos humanos a que se refiere la presente Declaración,
toda persona tiene derecho, individual o colectivamente, a disponer de recursos eficaces y a
ser protegida en caso de violación de esos derechos.

2. A tales efectos, toda persona cuyos derechos o libertades hayan sido presuntamente
violados tiene el derecho, bien por sí misma o por conducto de un representante legalmente
autorizado, a presentar una denuncia ante una autoridad judicial independiente, imparcial y
competente o cualquier otra autoridad establecida por la ley y a que esa denuncia sea
examinada rápidamente en audiencia pública, y a obtener de esa autoridad una decisión, de
conformidad con la ley, que disponga la reparación, incluida la indemnización que
corresponda, cuando se hayan violado los derechos o libertades de esa persona, así como a
obtener la ejecución de la eventual decisión y sentencia, todo ello sin demora indebida.

3. A los mismos efectos, toda persona tiene derecho, individual o colectivamente, entre
otras cosas, a:

a) Denunciar las políticas y acciones de los funcionarios y órganos gubernamentales en
relación con violaciones de los derechos humanos y las libertades fundamentales mediante
peticiones u otros medios adecuados ante las autoridades judiciales, administrativas o
legislativas internas o ante cualquier otra autoridad competente prevista en el sistema jurídico
del Estado, las cuales deben emitir su decisión sobre la denuncia sin demora indebida;

b) Asistir a las audiencias, los procedimientos y los juicios públicos para formarse una
opinión sobre el cumplimiento de las normas nacionales y de las obligaciones y los
compromisos internacionales aplicables;

c) Ofrecer y prestar asistencia letrada profesional u otro asesoramiento y asistencia
pertinentes para defender los derechos humanos y las libertades fundamentales.

4. A los mismos efectos, toda persona tiene el derecho, individual o colectivamente, de
conformidad con los instrumentos y procedimientos internacionales aplicables, a dirigirse sin
trabas a los organismos internacionales que tengan competencia general o especial para
recibir y examinar comunicaciones sobre cuestiones de derechos humanos y libertades
fundamentales, y a comunicarse sin trabas con ellos.

5. El Estado realizará una investigación rápida e imparcial o adoptará las medidas
necesarias para que se lleve a cabo una indagación cuando existan motivos razonables para
creer que se ha producido una violación de los derechos humanos y las libertades
fundamentales en cualquier territorio sometido a su jurisdicción.

Artículo 10 - Nadie participará, por acción o por el incumplimiento del deber de actuar,
en la violación de los derechos humanos y las libertades fundamentales, y nadie será
castigado ni perseguido por negarse a hacerlo.

Artículo 11 - Toda persona, individual o colectivamente, tiene derecho al legítimo
ejercicio de su ocupación o profesión. Toda persona que, a causa de su profesión, pueda
afectar a la dignidad humana, los derechos humanos y las libertades fundamentales de otras
personas deberá respetar esos derechos y libertades y cumplir las normas nacionales e
internacionales de conducta o ética profesional u ocupacional que sean pertinentes.

Artículo 12

1. Toda persona tiene derecho, individual o colectivamente, a participar en actividades
pacíficas contra las violaciones de los derechos humanos y las libertades fundamentales.

2. El Estado garantizará la protección por las autoridades competentes de toda persona,
individual o colectivamente, frente a toda violencia, amenaza, represalia, discriminación,
negativa de hecho o de derecho, presión o cualquier otra acción arbitraria resultante del
ejercicio legítimo de los derechos mencionados en la presente Declaración.

3. A este respecto, toda persona tiene derecho, individual o colectivamente, a una
protección eficaz de las leyes nacionales al reaccionar u oponerse, por medios pacíficos, a
actividades y actos, con inclusión de las omisiones, imputables a los Estados que causen
violaciones de los derechos humanos y las libertades fundamentales, así como a actos de
violencia perpetrados por grupos o particulares que afecten el disfrute de los derechos
humanos y las libertades fundamentales.

Artículo 13 - Toda persona tiene derecho, individual o colectivamente, a solicitar,
recibir y utilizar recursos con el objeto expreso de promover y proteger, por medios pacíficos,
los derechos humanos y las libertades fundamentales, en concordancia con el artículo 3 de la
presente Declaración.

Artículo 14

1. Incumbe al Estado la responsabilidad de adoptar medidas legislativas, judiciales,
administrativas o de otra índole apropiadas para promover en todas las personas sometidas a
su jurisdicción la comprensión de sus derechos civiles, políticos, económicos, sociales y
culturales.

2. Entre esas medidas figuran las siguientes:

a) La publicación y amplia disponibilidad de las leyes y reglamentos nacionales y de los
instrumentos internacionales básicos de derechos humanos;

b) El pleno acceso en condiciones de igualdad a los documentos internacionales en la
esfera de los derechos humanos, incluso los informes periódicos del Estado a los órganos
establecidos por los tratados internacionales sobre derechos humanos en los que sea Parte, así
como las actas resumidas de los debates y los informes oficiales de esos órganos.

3. El Estado garantizará y apoyará, cuando corresponda, la creación y el desarrollo de
otras instituciones nacionales independientes destinadas a la promoción y la protección de los
derechos humanos y las libertades fundamentales en todo el territorio sometido a su
jurisdicción, como, por ejemplo, mediadores, comisiones de derechos humanos o cualquier
otro tipo de instituciones nacionales.

Artículo 15 - Incumbe al Estado la responsabilidad de promover y facilitar la
enseñanza de los derechos humanos y las libertades fundamentales en todos los niveles de la
educación, y de garantizar que los que tienen a su cargo la formación de abogados,
funcionarios encargados del cumplimiento de la ley, personal de las fuerzas armadas y
funcionarios públicos incluyan en sus programas de formación elementos apropiados de la
enseñanza de los derechos humanos.

Artículo 16 - Los particulares, las organizaciones no gubernamentales y las
instituciones pertinentes tienen la importante misión de contribuir a sensibilizar al público
sobre las cuestiones relativas a todos los derechos humanos y las libertades fundamentales
mediante actividades de enseñanza, capacitación e investigación en esas esferas con el objeto
de fortalecer, entre otras cosas, la comprensión, la tolerancia, la paz y las relaciones de
amistad entre las naciones y entre todos los grupos raciales y religiosos, teniendo en cuenta
las diferentes mentalidades de las sociedades y comunidades en las que llevan a cabo sus
actividades.

Artículo 17 - En el ejercicio de los derechos y libertades enunciados en la presente
Declaración, ninguna persona, individual o colectivamente, estará sujeta a más limitaciones
que las que se impongan de conformidad con las obligaciones y compromisos internacionales
aplicables y determine la ley, con el solo objeto de garantizar el debido reconocimiento y
respeto de los derechos y libertades ajenos y responder a las justas exigencias de la moral, del
orden público y del bienestar general de una sociedad democrática.

Artículo 18

1. Toda persona tiene deberes respecto de la comunidad y dentro de ella, puesto que
sólo en ella puede desarrollar libre y plenamente su personalidad.

2. A los individuos, los grupos, las instituciones y las organizaciones no
gubernamentales les corresponde una importante función y una responsabilidad en la
protección de la democracia, la promoción de los derechos humanos y las libertades
fundamentales y la contribución al fomento y progreso de las sociedades, instituciones y
procesos democráticos.

3. Análogamente, les corresponde el importante papel y responsabilidad de contribuir,
como sea pertinente, a la promoción del derecho de toda persona a un orden social e
internacional en el que los derechos y libertades enunciados en la Declaración Universal de
Derechos Humanos y otros instrumentos de derechos humanos puedan tener una aplicación
plena.

Artículo 19 - Nada de lo dispuesto en la presente Declaración se interpretará en el
sentido de que confiera a un individuo, grupo u órgano de la sociedad o a cualquier Estado el
derecho a desarrollar actividades o realizar actos que tengan por objeto suprimir los derechos
y libertades enunciados en la presente Declaración.

Artículo 20 - Nada de lo dispuesto en la presente Declaración se interpretará en el
sentido de que permita a los Estados apoyar y promover actividades de individuos, grupos de
individuos, instituciones u organizaciones no gubernamentales, que estén en contradicción
con las disposiciones de la Carta de las Naciones Unidas.

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